Mi hija de quinto grado es muy sensible. Este año realmente se la está pasando mal en la escuela. Otras niñas dicen cosas malas, y ella simplemente se desmorona. Quiero llamar a sus padres para decirles lo que está pasando. ¿Qué puede hacer un padre para ayudar a una niña como ella?
El quinto grado puede ser un período difícil para todas las niñas—y lo es especialmente para niñas sensibles como su hija. La realidad es que los niños pueden algunas veces ser crueles. Usted no puede cambiar todo el mundo para adecuar a su niña (y no, no debe llamar a los padres de las otras niñas). En lugar de eso, tendrá que ayudarla a aprender cómo lidiar con situaciones que le estén causando estrés.
¿Recuerda el viejo verso infantil sobre “palos y piedras”? Bien, es hora de hablar respecto a la verdad de esas palabras. Ayude a su hija a entender que aunque su sensibilidad es lo que la hace ser una persona tan especial, necesita desarrollar un poco de “coraza” para llevarla por todo el mundo.
Ayúdela a pensar en malas palabras como “flechas venenosas.” Cuando alguien le diga algo malo, debe imaginarse que está sacándose la flecha del brazo y tirándola a la basura.
Permita que entienda las razones por las que las niñas pueden ser crueles. Si no se están sintiendo bien con ellas mismas, es probable que transmitan esos sentimientos a otros.
Finalmente, ayúdela a aprender cómo reducir su propio nivel de estrés. Haciendo unas cuantas respiraciones profundas o contando hacia atrás de 10 a cero puede mantenerla tranquila en situaciones difíciles.
Sin embargo, si usted considera que su niña pueda ser víctima de intimidación, necesita abocarse a esto inmediatamente con su maestro.
—Kristen Amundson, The Parent Institute. Reprinted with permission from the January 2007 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2007The Parent Institute®, a division of NIS, Inc.