
Vivimos en una sociedad instantánea. Desde la avena instantánea hasta la mensajería instantánea, queremos las cosas inmediatamente. Nuestros niños no son diferentes.
Y aún así un estudio de años múltiples muestra que a los niños que aprenden a esperar lo que quieren les va mejor a lo largo de sus vidas y en la escuela. En el estudio, los investigadores llevaron a unos preescolares a una habitación y les mostraron una pequeña golosina. Se les dijo que podían comerse la golosina inmediatamente si deseaban. Pero si esperaban, recibirían dos golosinas en lugar de una. Después se les pidió “de repente” a los investigadores que salieran de la habitación. Ellos se pusieron a vigilar para ver cuáles niños se comían la golosina y cuáles esperaban.
Varios años después, los investigadores se comunicaron con los padres de los mismos niños. Se enteraron que los que habían podido esperar eran más exitosos que los niños que se comieron la golosina inmediatamente. Los que esperaron tenían calificaciones más altas. Tenían mejor capacidad para enfrentar problemas. ¡Incluso obtenían resultados más altos en el SAT!
Este verano, ¿por qué no sacar provecho de esta investigación? Enséñele a su niño cómo esperar por lo que quiere. Aquí tiene algunas actividades divertidas a probar como familia que ayudarán a desarrollar la paciencia de todos:
Reprinted with permission from the May 2007 issue of Los Padres ¡hacen la diferencia!® (Elementary School Edition) newsletter. Copyright © 2007The Parent Institute®, a division of NIS, Inc. Fuente: Yuichi Shoda, Walter Mischel y Philip Peake, “Predicting Adolescent Cognitive and Self-Regulatory Competencies From Preschool Delay of Gratification: Identifying Diagnostic Conditions,” Developmental Psychology, Vol. 26, No 6, (American Psychological Association, 1-800-374-2721, www.apa.org).